martes, 8 de enero de 2013

Redes sociales.

¿Qué implica pertenecer a una red social?
 Estar expuesto a que otras personas puedan ver tu informacion, tus fotos, tus contactos... Es como ''perder la intimidad''  ya que cualquier persona podría conseguir las fotos y disribuirlas.
¿Qué deberes y derechos tengo?
 Se tiene el deber de no insultar y no faltar el respeto a ninguna persona esté o no en las redes sociales.
Para poder acceder a una red social se debe aceptar las condiciones de uso, por ello es necesario leerlas para saber a lo que nos exponemos.
¿Cómo se pertenece a una red social?
Para pertenecer a una red social nos metemos en el link de acceso, y hacer clic en crear una cuenta nueva.
En la página que aparece tendremos que rellenar una serie de datos, como por ejemplo nuestro nombre, e-mail...
¿Por qué engancha tanto a los jóvenes?
Por que es un modo de poder estar en conctanto con  mucha gente a la vez, es una forma de contrar lo que pensamos y de estar a todas horas disponible.
¿Qué te aporta a ti personalmente pertenecer a una red?
Es una forma de poder hablar con amigos o familiares de otras ciudades, de invitar a tus amigos a salir o a una fiesta, tambien es una forma de expesión donde se puede poner lo que pensamos en todo momento, es como un ''diario'' pero a exposición de más gente. 

jueves, 29 de noviembre de 2012

Anís del mono y Darwin.

Charles Darwin, el padre de la Teoría de la Evolución y probablemente el científico más importante (y discutido) de todos los tiempos. 
El rostro de Darwin lleva más de cien años apareciendo... en las etiquetas de las botellas de Anís del Mono.
Para los que no se hayan dado cuenta todavía del detalle, aquí van unas sencillas instrucciones. Tómese una foto de Charles Darwin. Y compárese después la foto con la etiqueta de cualquier botella de Anís del Mono, uno de los símbolos, que más y mejor reflejan las costumbres de este nuestro país durante muchas décadas. El parecido y no se trata de una casualidad.
 
 
 
Puede que nunca lleguemos a estar del todo seguros de las auténticas razones que impulsaron a los hermanos Bosch a colocar a Darwin, con cuerpo de mono, en las etiquetas de su ya más que centenario anís. Desde 1898, año en que fue elegido el cartel (realizado por el pintor modernista Ramón Casas), el rostro del científico más famoso del mundo aparece en todas y cada una de las botellas del anís más famoso de España.
 
Teorías para todos los gustos:
 Algunos sostienen que no fue más que un intento de ridiculizar al científico, el primero que se atrevió a decir que el hombre descendía de los monos, precisamente en el momento (finales del XIX) en que el debate sobre sus ideas era más violento. Y al parecer, los hermanos Vicente y José Bosch, los dueños de la fábrica de anís de Badalona, no eraan precisamente partidarios de la teoría de la evolución de las especies. Darwin, por otra parte, también apareció por esos años (en 1871) caricaturizado y con cuerpo de chimpancé en una célebre ilustración publicada por la revista Hornet.
Aunque otros defienden, sin embargo, todo lo contrario. Que los Bosch aprovecharon el debate para publicitar su marca de anís como "la más evolucionada". De hecho, si uno se fija bien, el mono de la etiqueta sostiene un papel en su mano derecha en el que se puede leer lo siguiente: "Es el mejor. La Ciencia lo dijo y yo no miento". Sobran comentarios.
No faltan tampoco los que dicen que lo del mono se debe a algo mucho más simple. Al parecer, la mascota de la fábrica (un monito traído de América) se hizo tan popular en Badalona que los paisanos iban expresamente a verle "donde el anís del mono". Y con ese nombre se quedó por fin el producto estrella de la compañía. (Por cierto, la fábrica alberga una exposición que se puede visitar y en la que hay una vidriera con el "Darwin-mono")
Finalmente, hay quien asegura que la idea no estaba reflejada en el cartel de Ramón Casas (el mono de la etiqueta original no tenía facciones reconocibles) sino que fue añadida después por el grabador Salas, a la sazón suegro de Vicente Bosch...
Sea como fuere, lo cierto es que el rostro de Darwin lleva más de cien años apareciendo en las dichosas etiquetas. Y que me digan a mi, con independencia de la intención que lo llevó hasta ellas, qué homenaje de los previstos se puede comparar a éste. Más de un siglo de publicidad gratis... Más de uno, seguro, firmaría por menos de la mitad...